Mientras yo daba los datos en el hospital, los médicos se alejaban por el pasillo con mi madre en una camilla, como seguía aterrada por la situación casi no podía hablar con la enfermera y me acompañó a una salita de espera para que me tranquilizara.- Amy será mejor que te sientes y te tranquilices, verás que tu madre sale de esta, es una mujer muy fuerte.
- Vera, estoy muy asustada no sé qué hacer - Dije casi gritando
Miré hacia la entrada y ví entrar al inspector Deabon con un policía, ahora me preguntaría por lo que había pasado y no tenía ni idea de qué decirles, ¿tuvimos un enfado y me largué de casa, después al regreso la encontré dónde la había dejado con una puñalada en el pecho?, ¿en qué me había metido?. Se acercaron y se sentaron en las sillas enfrente de la mía.
- Buenas noches Amy, mi nombre es Carl Deabon y este es Luke Steen, tenemos que hacerte unas preguntas.
Sólo asentí con la cabeza, y ellos empezaron a bombardearme a preguntas que no tenían sentido, o yo no se las encontraba, le conté todo tal y como había ocurrido, desde que llegue de clase hasta volver con Linds, sus miradas se encontraron y asintieron entre sí.
- Amy si recuerdas alguna otra cosa que nos pueda ayudar, te dejo aquí mi tarjeta, llama sea cual sea la hora, no hay ningún problema - Dijo el inspector me tendió la mano la estrechamos y se fue.
Me levanté y me fui hasta la enfermera, que nos había dejado solos al entrar el inspector y su acompañante.
- ¿Cuando sabré algo de mi madre?
- Ahora le están haciendo pruebas a ver cómo está la herida, y los daños que le ha producido en el cuerpo, verás que pronto traen noticias, tú espera tranquila - Ella hablaba pero yo no la oía - Amy ¿quieres que llame a alguien?.
- ¿Podrías llamar a Lindsay y decirle que estoy aquí?
- De acuerdo, tú espera allí.
Me senté de nuevo en aquella salita, fría, triste, sin sentimientos, blanca por todas partes, el único color que tenía era una pequeña televisión encendida con el volumen muy tenue, no podía ni fijar la mirada en ella, mi mente estaba muy saturada. Había pasado más de dos horas después de ver la camilla recorrer aquel pasillo y aún no habían respuestas, y Linds no había aparecido aún, me acerqué de nuevo a dónde estaba la enfermera.
- Vera, mi madre lleva más de dos horas ahí dentro y aún no ha salido nadie a decir nada, ¿eso es normal? - Noté la voz temblorosa y gastada.
- Está bien, espera aquí, voy a ir yo a preguntar ¿vale?.
Cuando desapareció por el pasillo, me asomé a la puerta a coger un poco de aire, notaba que me estaba fallando el cuerpo, justo cuando las puertas se abrían ante mí apareció Linds corriendo y me abrazó llorando.
- Ohh nena cuanto lo siento, ¿sabes algo nuevo?, ¿estás bien? ¿quieres que vaya a buscarte algo de abrigo, algo de comer?.
- No tranquila estoy bien, aún no me han dicho nada, acaba de entrar Vera a preguntar.
- Pues ahí viene, vamos - Dijo con prisa
El trayecto entre ambas me pareció eterno, aunque venía con una sonrisa en los labios.
- Ella está bien, la herida no le tocó ningún órgano, pero ha perdido mucha sangre, ahora le están haciendo una transfusión, y te puedo decir que tiene mejor color. Ahora vendrá el médico a hablar contigo, mientras esperen ambas en la salita.
Me puse las manos en la cara y comencé a reír como una histérica, Lindsay me miraba asombrada mientras yo no podía parar de reír, y en pocos segundos la risa se convirtió en llanto, me abrazó y me tranquilizó pasándome la mano por el pelo y la espalda.
- Nena ya está aquí el médico.
- Amy puedes estar tranquila tu madre evoluciona de forma muy favorable, podrás entrar a verla dentro de un momento, pero no podrás estar mucho rato, ya que ha perdido mucha sangre y está muy agotada, si hubieses tardado un poco más en llegar quizás las cosas hubiesen sido fatídicas, vendré a buscarte para que entres a verla.
tenía tanta tensión acumulada que suspiré como nunca lo había hecho, me giré hacia Linds y le sonreí, comencé a contarle como había encontrado a mamá cuando llegué a casa cuando volvió el médico, nos levantamos ambas, pero el médico sólo permitía que pasara yo.
Cuando entré en la habitación tenía los ojs cerrados, me acerqué le cogí la mano y la llamé bajito.
- Mamá, estoy aquí.
Abrió los ojos y me apretó la mano, me sonrió y me dijo que no preocupara que todo estaba bien, que pronto volvería a casa y reanudaríamos nuestra conversación, le dije que había venido el inspector Deabon y que seguramente también querría hablar con ella.- Amy, yo no vi nada, estaba pensando en la conversación que habíamos tenido y de pronto sentí una punzada en el pecho, y un dolor horrible se apoderó de mí, noté como alguien me agarraba mientras me estaba desangrando y perdí la conciencia - Dijo muy asustada.
Entró el médico y me dijo que la dejara descansar que mañana sería otro día, le dí un beso en la frente me despedí y le dije que mañana a primera hora estaría con ella. Linds me llevó a casa, quería quedarse conmigo esa noche pero le dije que estaba bien que no hacía falta, me daría una ducha y me acostaría, la convencí y se marchó no sin antes insistir.
Cuando salí de la ducha me puse el pijama y me miré al espejo, no me reconocía tenía la cara pálida y los ojos hinchados, rojos. Me dispuse a salir del baño para meterme en la cama, lo necesitaba más que nada, pero cuando abrí la puerta una sombra se acercó a mí y me agarró con fuerzas, no me había dado tiempo de pensar en el, pero allí estaba abrazándome con fuerza, me sentí desvanecer en sus brazos y caí en un profundo sueño. al par de horas desperté y él estaba allí abrazado aún a mí mirándome con rostro triste.
- Siento no haber llegado a tiempo, no pude hacer nada por evitarlo. Siento ser portador de más malas noticias Amy, pero ya ha empezado la guerra, y tú eres su punto clave, el ataque a tu madre ha sido intencionado, han mandado a alguien a matarte y se confundió con tu madre. A partir de hoy tienes que andar con mucho cuidado, no vamos a cambiar nada de tu vida normal, seguirás yendo a clase y haciendo las cosas que haces normalmente, a tu madre se le ha asignado protección divina, al igual que a ti...
No tenía ganas de hablar solo quería dormir y despertar de ese maldito sueño.
-... estaré día y noche pendiente a ti, te prometí que no dejaría que te pasara nada y así será.
- Eliel ¿pretendes que después de lo de hoy siga actuando como hasta ahora?, han intentado asesinar a mi madre, ha estado a punto de morir, ¿qué tengo que hacer, esperar a que venga a mí y siga matando a mis seres queridos. O me mate? Tenemos que hacer algo, quizás irnos de viaje, o irnos lejos de aquí.
- Amy no es tan fácil, te encontrará estés dónde estés, no estamos hablando de un simple mortal, estamos hablando de seres "especiales", no te pasará nada si haces lo que yo te digo, el no debe saber que sabes esto, debe creer que sus planes están saliendo bien, pero no lo logrará lo mataré antes de que pueda hacerte nada, no permitiré que te ocurra ni lo más mínimo, antes moriría si pudiera pasarte algo, confía en mí, por favor.
- Mañana iré al hospital a ver a mamá. Confío en ti Eliel. - Y me dejé dormir, no sé siquiera si lo oyó.
Pasé la noche soñando, en cada uno de ellos moría, alguien me mataba, y siempre quedaban plumas negras a mi alrededor.
O.O jolín!
ResponderEliminarainssss se me embota la mente de ideas y todas quieren salir a la vez, psssé no sé controlarme, al final esto va a quedar largo.
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